Qué hacer en Pula
Qué ver y hacer en Pula, Cerdeña: las ruinas de Nora junto al mar, playas de Santa Margherita, bosques, surf, fiestas y consejos prácticos.

Estamos reuniendo las primeras experiencias de esta zona. Vuelve pronto o recomiéndanos un operador que conozcas.
Pula se encuentra en la costa suroccidental de Cerdeña, a unos 35 km de Cagliari, entre el mar del golfo y las verdes montañas del Sulcis. Es la tierra de Nora, una de las ciudades antiguas más sugerentes del Mediterráneo, construida sobre una pequeña península que se adentra en el mar, pero también de playas de arena clara, pinares perfumados y lagunas llenas de aves acuáticas. El pueblo, muy animado en verano, es una base cómoda para combinar arqueología, playa y naturaleza. Es ideal para familias, amantes de la historia, aficionados a los deportes de viento y para quien busca unas vacaciones fáciles de organizar cerca del aeropuerto.
Qué ver en Pula
El parque arqueológico de Nora
Fundada por los fenicios hacia el siglo VIII a. C., probablemente sobre un asentamiento nurágico anterior (la civilización nurágica levantó las torres de piedra de la Edad del Bronce sarda), Nora fue después ciudad púnica y romana, y durante un tiempo una de las más importantes de la provincia. Recorriendo la península verás el teatro romano, que todavía acoge espectáculos en verano, las termas frente al mar con sus mosaicos, el foro, las calles empedradas, las casas señoriales y los restos de templos púnicos y romanos. Parte de la ciudad está hoy sumergida y en los días claros se intuyen sus estructuras bajo el agua. De Nora procede la famosa estela de Nora, una de las inscripciones fenicias más antiguas del Mediterráneo occidental, conservada hoy en el Museo Arqueológico Nacional de Cagliari.
La iglesia de Sant'Efisio
Junto a las excavaciones y la playa se alza la pequeña iglesia románica de Sant'Efisio (San Efisio), del siglo XII, construida según la tradición en el lugar donde el santo sufrió martirio. Es la meta de la gran procesión que cada año sale de Cagliari a comienzos de mayo.
El pueblo y el Museo Giovanni Patroni
En el pueblo merecen una parada la iglesia de San Giovanni Battista, del siglo XIX, en la piazza Giovanni XXIII, la iglesia de San Raimondo Nonnato, ligada al antiguo convento de los mercedarios, y la elegante Villa Santa Maria, proyectada a principios del siglo XIX por el arquitecto Gaetano Cima. En el corso Vittorio Emanuele, el Museo Arqueológico Giovanni Patroni expone hallazgos de Nora: cerámicas, ánforas, joyas y ajuares funerarios. Visitarlo antes o después del yacimiento hace la experiencia mucho más completa.
Torres costeras y miradores
La costa está salpicada de torres españolas levantadas contra las incursiones de los piratas berberiscos: la torre del Coltellazzo, en el promontorio que cierra la bahía de Nora, la de Cala d'Ostia y la del islote de San Macario. El atardecer sobre la laguna de Nora, con flamencos y garzas en las aguas someras, es uno de los mejores momentos del día.
Qué hacer en Pula
Pula invita a unas vacaciones activas. El mar es perfecto para el snorkel y el buceo, sobre todo alrededor de Nora y en los fondos rocosos de Capo Pula, mientras que la playa de Su Guventeddu es uno de los puntos de referencia del sur de Cerdeña para el windsurf y el kitesurf, también en invierno cuando sopla el viento adecuado. En barco o en kayak puedes recorrer la costa hacia Santa Margherita y Chia y descubrir calas difíciles de alcanzar a pie.
Detrás del pueblo se abren los bosques de Pixinamanna y de Is Cannoneris, entre los encinares más extensos de Cerdeña, con senderos que siguen manantiales, arroyos y antiguos caminos de herradura, donde es posible ver ciervos sardos y gamos. Son ideales para senderismo, bicicleta de montaña y rutas a caballo. Los golfistas encontrarán cerca campos muy conocidos, y quien prefiera la cultura puede combinar una visita guiada a Nora con una noche de teatro o música en el teatro romano. Más abajo en esta página encontrarás las experiencias que proponen los operadores de Pula: elige la que más te guste y resérvala directamente.
Playas de Pula
Nora
La playa dorada de Nora se abre junto a las ruinas y la iglesita de Sant'Efisio, protegida por el promontorio de la torre del Coltellazzo. Su agua poco profunda es ideal para niños, y bañarse con ruinas antiguas de fondo es una experiencia única.
Su Guventeddu
Al este de Nora, esta playa amplia y expuesta al viento es la favorita de surfistas, windsurfistas y kiters. Con el mar en calma también es agradable para un día tranquilo.
Santa Margherita di Pula
Al oeste del pueblo, la localidad de Santa Margherita es una larga sucesión de playas de arena clara bordeadas por un gran pinar: Cala Marina, Cala Bernardini, Cala d'Ostia y Cala Verde, con un pequeño puerto deportivo. La sombra de los pinos y los fondos que bajan suavemente la hacen perfecta para familias. Unos kilómetros más al suroeste empiezan las playas de Chia.
Historia
La zona ya estaba habitada en época nurágica. En el siglo VIII a. C. los fenicios fundaron Nora, que pasó a ser púnica y, tras la conquista romana, un próspero municipio unido por calzadas al resto de la isla. Con la caída del Imperio, las incursiones de vándalos y después de sarracenos llevaron al abandono progresivo de la ciudad hacia el siglo VIII. En la Edad Media, la aldea cercana de Padulis de Nura perteneció al Juzgado de Cagliari, pasó luego a los Della Gherardesca, a Pisa y, desde 1324, a la Corona de Aragón. En época española el feudo se integró en el condado de Quirra; la peste de 1652 y los ataques piratas despoblaron de nuevo la zona. En el siglo XVIII los frailes mercedarios y nuevas familias de campesinos y pastores hicieron renacer el pueblo. En 1839 se rescató el feudo y Pula se convirtió en municipio; desde la segunda mitad del siglo XX el turismo y, más recientemente, un parque tecnológico han transformado su economía.
Qué comer y qué comprar
La cocina de Pula une el mar y el campo del Campidano. Prueba la fregola (bolitas de sémola tostada) con almejas, los malloreddus (pequeños ñoquis sardos) con salsa de salchicha, el pescado fresco a la brasa y, en los días de fiesta, el porceddu, cochinillo asado. Entre los dulces típicos del sur están las pardulas de ricota y los amaretti blandos. Para llevar a casa: vinos como el Vermentino y el Carignano del cercano Sulcis, miel de monte mediterráneo, queso pecorino, botarga y cestería tradicional sarda.
Fiestas y tradiciones
El acontecimiento más sentido es la fiesta de Sant'Efisio: la imagen del santo sale de Cagliari el 1 de mayo y, tras varios días de camino acompañada de fieles, carretas de bueyes adornadas (traccas) y jinetes, llega a la iglesita de Nora hacia el 3 de mayo, recibida por todo el pueblo, antes de regresar a Cagliari. Es una ocasión única para ver de cerca los trajes tradicionales y escuchar cantos religiosos en sardo. En verano, el teatro romano de Nora acoge desde hace muchos años un festival de música, teatro y poesía, y las plazas del pueblo se llenan de veladas y eventos.
Alrededores
- Chia (Domus de Maria): dunas, enebros centenarios y algunas de las playas más bonitas de la isla, a unos 20 minutos en coche.
- La Costa del Sud: la carretera panorámica entre Capo Spartivento y Teulada, con la playa de Tuerredda.
- Cagliari: el barrio de Castello, la playa del Poetto y el Museo Arqueológico Nacional, a unos 40 minutos.
- Parque de Gutturu Mannu y reserva de Monte Arcosu: grandes bosques y montañas detrás de la costa para rutas por la naturaleza.
Cómo llegar y cuándo ir
El aeropuerto más cercano es el de Cagliari-Elmas, a unos 40 minutos en coche; el puerto de Cagliari, con ferris desde la Italia peninsular, está a una distancia parecida. Desde Cagliari sigue la carretera SS195 Sulcitana hacia el suroeste. Hay autobuses, pero para recorrer playas y bosques lo mejor es el coche. La mejor época va de mayo a octubre: mayo trae la fiesta de Sant'Efisio y la floración, junio y septiembre ofrecen mar cálido y menos gente, y julio y agosto son los meses más animados. En invierno, el clima suave es perfecto para visitar Nora, caminar por los bosques y hacer surf.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para visitar Pula?
Con dos días ves Nora, el museo y disfrutas de una jornada de playa; con 4–5 días puedes añadir Chia, la Costa del Sud, una ruta por los bosques y una salida en barco.
¿Pula es adecuada para familias?
Sí: las playas de Nora y Santa Margherita tienen agua poco profunda y sombra de pinos, y la visita a Nora es una forma divertida de acercar a los niños a la historia.
¿Se puede uno bañar cerca de las ruinas de Nora?
Sí, la playa de Nora está justo al lado del área arqueológica y de la iglesita de Sant'Efisio.







